Vincenzo Queirolo, uno de los talentos del tenis en la Región de Valparaíso Vincenzo Queirolo, uno de los talentos del tenis en la Región de Valparaíso
Son las ocho de la mañana y Vincenzo Queirolo ya está en el court principal del Stadio Italiano de Valparaíso para iniciar su rutina... Vincenzo Queirolo, uno de los talentos del tenis en la Región de Valparaíso

Son las ocho de la mañana y Vincenzo Queirolo ya está en el court principal del Stadio Italiano de Valparaíso para iniciar su rutina de entrenamientos. El tenista chileno, pero con raíces en Génova desde donde son sus abuelos, lleva más de cuatro años representando al recinto deportivo porteño en los principales torneos Open RUN del país.
Con 18 años de edad, Vincenzo ha tenido una carrera ascendente en el deporte blanco que, gracias al trabajo realizado por su staff técnico multidisciplinario encabezado por su coach Patricio Opazo, ha logrado subir en el escalafón nacional, donde además busca dar el salto que lo posiciones entre los mejores del continente.

Los inicios de Vicenzo Queirolo

Vincenzo Queirolo Garibaldi, estuvo desde muy pequeño dentro de una cancha de tenis. Motivado principalmente por sus padres y hermanos quienes, al igual que él, vieron en el tenis la forma de practicar deporte y proyectar una carrera. “Empecé en el Club Unión de Viña del Mar. Acompañando a mi madre y mi hermano mayor quienes ya jugaban tenis, por lo mismo, siempre me atrajo la pelota amarilla”.
Agrega que, “pese a que mi hermano tiene siete años más que yo, siempre me intentaba meter en sus partidos de dobles y siempre pasaba días enteros en la cancha. Mis veranos eran siempre estar en el club de tenis e ir a ver los torneos donde jugaban mi mamá y mi hermano”.

Vincenzo Queirolo es además ex alumno de la Scuola Italiana “Arturo Dell’Oro”. Tradicional establecimiento de la Región de Valparaíso, donde la práctica del deporte es pieza fundamental en el desarrollo y formación de sus estudiantes. “En la Scuola Italiana de Valparaíso, siempre había talleres deportivos como básquetbol, fútbol o vóleibol. Pero, la verdad, ninguno me gustó tanto como el tenis. Además que mi familia siempre lo practicó y eso hizo que me gustará mucho más, por lo que nunca tuve ojos para otra disciplina“.

Respecto a cambiar de club y llegar hace cuatro años al Stadio Italiano de Valparaíso, nos dijo que “mi decisión de cambiarme del Club Unión al Stadio tuvo que ver con encontrar una mejora en todo sentido. Hablo de temas técnicos, físicos y mentales, que es algo fundamental en este deporte. Gran parte de los partidos se basan en qué jugador tiene mejor cabeza. Uno de los puntos más fuertes para llegar a Stadio Italiano fue precisamente para potenciar el aspecto mental”, enfatizó.

El tenis como carrera profesional

Si bien es cierto que Vincenzo tomó por primera vez una raqueta a los siete años, no fue hasta cumplir los 14 cuando se dio cuenta que el tenis podía ser mucho más que un pasatiempo. Fue entonces cuando entendió que tenía las cualidades y el talento para dedicarse profesionalmente al deporte. “Siento que eso se fue dando poco a poco. Iniciar una cerrera en el tenis va de la mano con cuánto te gusta practicar la disciplina. Esto implica estar todo el día entregado a esto, respirar tenis, ver tenis, mejorar tu juego, alimentarte muy bien. Tienes que dedicarle muchas horas del día sólo a entrenarte y estar enfocado en mejorar”.

Agrega que, “en ese momento fue muy importante las conversaciones que tuve con mi coach, además, llegué al Stadio Italiano para mejorar mi tenis. Con Patricio he logrado mejorar la técnica y el físico, pero, además, me ha hecho crecer como persona, se enfoca mucho en los valores y es algo que no todos los entrenadores lo tienen como prioridad. Ser respetuoso, correcto, disciplinado, responsable, son cosas que uno las trae desde la casa, pero Patricio lo ha reforzado para poder llegar alto en el tenis y en la vida”.

Vincenzo Queirolo: Estudios y tenis

Como sucede en distintos deportes en Chile que no tienen el impacto mediático permanente que puede otorgar, por ejemplo, el fútbol, muchos deportistas necesitan compatibilizar la práctica de su disciplina con los estudios, principalmente para tener el respaldo de un título universitario.
“Fue una decisión muy pensada porque este es mi primer año de universidad. Junto con mi staff técnico tuve que pensar mucho sobre si seguía exclusivamente en el tenis. Se resolvió que aún me faltan cosas por madurar y me los puede entregar la universidad. Por eso, es que actualmente compatibilizo los entrenamientos y mis estudios en Ingeniería en Construcción“.

Con todo, nos dice que no le ha sido complicado dividir sus jornadas entre la raqueta y los libros. “Es cierto que la Scuola Italiana te exige mucho en cuanto al nivel académico, pero ya estaba en una rueda y me había acostumbrado a hacer las dos cosas. La verdad, no se me complicó el estudiar y entrenar porque tuve las facilidades tanto en la Scuola como ahora en la Universidad Viña del Mar. Particularmente, en la Scuola me ayudaron muchísimo y siento que fui un caso excepcional, porque siempre estaban atentos a mi carrera y fueron flexibles para apoyarme en lo deportivo. Sin eso, veo difícil haber podido jugar tenis al nivel que lo hacía entonces”.

La imagen de Carlos Alcaraz

Cada niño que se inicia en algún deporte sueña ineludiblemente con ser el mejor de todos, ganar campeonatos y destacarse entre sus rivales. Asimismo, no existe un deportista en el mundo, que no haya empezado su trayectoria sin tener la figura de alguien que marcara a temprana edad su camino.
“Claro que tengo un referente a seguir”, nos dice con entusiasmo Vincenzo. “Actualmente, se ha destacado en el circuito ATP, el español Carlos Alcaraz quien es el 6 del mundo y encuentro increíble lo que ha hecho. Con 19 años, sólo uno más que yo, ya está llegando lejos en el tenis, por lo mismo, en el futuro me gustaría mucho tener la posibilidad de jugar contra él. Eso será realmente increíble”.

Vincenzo y la voz del coach

En el tenis, la familia es un pilar clave para el desarrollo de cada jugador, bien lo saben Marcelo Ríos, Fernando González, Nicolás Massú, Alejandro Tabilo o Cristián Garín, por ejemplo. Todos fueron o son nombres que llegaron lejos en el tenis, pero que tuvieron que superar junto a su núcleo cercano muchos obstáculos para desarrollar una carrera deportiva exitosa.

Vincenzo Queirolo tiene ese apoyo y, además, sumado al trabajo que hace Patricio Opazo, su carrera tenística puede ser pensada hacia el futuro. “Afortunadamente tenemos esta Academia que da la posibilidad de enfocarse desde muy chicos en el tenis”, dice el entrenador.

Patricio Opazo y Vincenzo Queirolo. Autor: Página web www.codigodeportivo.cl
“Con Vincenzo se ha generado un vínculo muy importante, llevo más de cuatro años viéndolo todos los días, vamos a torneos, incluso en pandemia no paramos y entrenamos 5 meses telemáticamente. Estoy muy agradecido de que haya llegado a trabajar con nosotros porque, finalmente, uno termina haciendo un rol Padre – Hijo. Es un proceso muy bonito e interesante el que llevamos con él. Espero que esto perdure porque lo vemos cada día más motivado”, dijo Patricio Opazo.

En cuanto a su consolidación como tenista, el coach aseveró que “el crecimiento de Vincenzo ha sido progresivo. Ha ido mejorando mucho en la táctica, técnica, en lo físico y el aspecto mental. Él, alcanzó a estar dentro de los 30 mejores de Chile en el Ranking Único Nacional (RUN). Y mientras estuvo compitiendo en menores llegó a ser Top 10 de Chile, cosa que cuando él llegó era 45 del país. Sin lugar a duda, ha tenido un ascenso y un progreso en su juego muy interesante”, finalizó.

Fuente: ItChile.it / Claudio Díaz Fuentes

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